jueves, 20 de enero de 2011

Los años setenta: aquella bronca contra el Jalisco en la que Bertocchi terminó como portero

                                                                                                              por Alberto Barrera-Enderle

Mucha gente cree que para que un equipo sea recordado requiere de títulos y no siempre es así. El Monterrey tardó 41 años en poder alzar una copa y sin embargo, en esas décadas carentes de títulos se escribieron muchas batallas épicas, innumerables momentos tanto de glorias como de sinsabores cuyo mayor triunfo fue algo muy importante: volver del futbol soccer un deporte aceptado y querido en la Sultana del Norte. Hoy nos vamos a transportar en el tiempo hasta 1974 para recordar un partido memorable que aún permanece en la memoria de los aficionados rayados de antaño, un partido de aquellos años setenta en que el Monterrey jugaba como local en el Estadio Universitario y practicaba un futbol netamente ofensivo.

                                                              Monterrey 1974-75
               
             El Monterrey de la temporada 1974-75 ha sido el más ofensivo en la historia del equipo. La Pandilla venía de haber terminado segundo general y de ser eliminado increíblemente en semifinales ante el Atlético Español en la temporada 1973-74. La dirigencia rayada estaba obsesionada con el título así que al ya equipazo de 1973-74 se le reforzó aún más: regresó Alfredo “Alacrán” Jiménez y se contrató al extremo izquierdo y recientemente mundialista uruguayo en Alemania ’74: Rubén Romeo Corbo. La Pandilla tenía un verdadero trabuco, tanto así, que en ese momento la selección mexicana llegó a tener hasta 7 elementos de aquel Monterrey: José Ledezma, Gustavo “Halcón” Peña, Francisco Solís, Juan González, Luis Montoya, Alfredo Jiménez y Pedro Damián. Además de ellos, habría que agregar a otros elementos nacionales como Magdaleno Cano, Basilio Salazar, Vicente Álvarez, Javier Quintero y sobre todo, los 5 extranjeros, todos ellos verdaderos cracks de aquel futbol: los brasileños Guarací Barbosa (defensa central) y Milton Carlos (centro delantero) y los uruguayos: Francisco Bertocchi (mediocampista), Nilo Acuña (extremo derecho) y Rubén Romeo Corbo (extremo izquierdo).
                El sábado 14 de septiembre de 1974, a las 17 horas, el Monterrey recibió a los Gallos del Jalisco para jugar el partido correspondiente a la jornada 8 de la mencionada temporada 1974-75. Rayados venía de conseguir tres empates (ante Tigres, UdeG y Curtidores), tres triunfos (ante Toluca, Atlante y Puebla) y sólo una derrota (ante América) pero los triunfos fueron entre las jornadas 2 y 4 por lo que La Pandilla ya acumulaba 3 partidos sin ganar. La victoria era urgente para recuperar la confianza.
La afición, poco más de 40 mil aficionados, asistieron al Universitario con la expectativa de ver aquel Monterrey muy ofensivo dirigido por el Gallo Jáuregui y La Pandilla no los defraudó. Apenas iniciado el partido y el equipo albiazul se dejó ir con todo sobre la portería defendida por el argentino Ricardo Romera. Antes del minuto 20, Corbo, el “Huesos” Montoya y “Alacrán” Jiménez ya habían inquietado la portería del Jalisco y en el minuto 25 vino un desborde por la derecha: Nilo cedió a Montoya quien desbordó por el extremo derecho y lanzó hasta el otro lado del área por donde apareció a toda velocidad Rubén Romeo Corbo quien se alzó para rematar potentemente de cabeza y poner el 1-0 para la alegría del público. Ya desde entonces el arquero Romera intercambió algunas palabras con Corbo, típicos roces entre argentinos y uruguayos.

                                                Corbo anotando el primero
                                                          
No contento con el gol, el Monterrey siguió atacando y al minuto 31, Alacrán bajó un balón a la entrada del área y tocó a su derecha por donde entró el veloz Nilo Acuña quien fue derribado por un defensa jalisciense. El árbitro Mario Rubio decretó el penal. Vino a cobrarlo Luis “Huesos” Montoya quien lo cobró raso y potente a la izquierda del portero Romera, quien alcanzó a tocar el balón pero sin la suficiente fuerza para desviarlo. El balón entró a la cabaña pero fue tal la potencia que salió por un agujero que tenían las redes por uno de sus costados. Todo el estadio vio el gol y celebró. Lo mismo los jugadores del Monterrey e incluso los del Jalisco aceptaron con resignación. Sin embargo, en uno de los más grandes yerros arbitrales que se recuerden, Mario Rubio invalidó el gol y decretó saque de meta. ¡Increíble! Para empezar, si no hubiera sido gol debió marcar tiro de esquina y segundo, ni siquiera pidió el auxilio de su abanderado. Rubio se aferró en su decisión y exigió la reanudación del encuentro desde el saque de meta. Las protestas del Monterrey no se hicieron esperar. El capitán Gustavo “Halcón” Peña reclamó con todo, así como el resto del equipo. Incluso hasta el presidente y vicepresidente del Monterrey entraron a reclamar.

                                                      La jugada de la polémica
La pésima decisión de Rubio desató una de las peores broncas que se recuerden en la historia del futbol mexicano. Los ánimos quedaron caldeados y apenas se reanudó el partido y Victorino recibió una falta por el rayado Ricardo Díaz. Fue entonces que el arquero Romera se lanzó con todo para intentar golpear a Corbo e inició así la tremenda bronca. El portero rayado, Ledezma, recibió la roja también por reclamar y Alcindo, el delantero brasileño del Jalisco, comenzó a liarse a golpes con el portero suplente del Monterrey, Javier “Loco” Quintero, quien entró al campo repartiendo golpes contra los jugadores del Jalisco. Una verdadera bronca que tardó 15 minutos en ser apaciguada dejó el mayor saldo de expulsados en la historia del futbol: 23 jugadores de ambos equipos expulsados. De los 22 que estaban en la cancha se fueron Romera y Alcindo por el Jalisco mientras que por el Monterrey se fue el portero José “Chango” Ledezma. El resto de los expulsados fueron todos los miembros de las dos bancas, incluyendo médicos, masajistas, entrenadores y porteros suplentes. De esta manera, ambos equipos se quedaron sin porteros.

                                              Todos contra todos se dieron duro

El partido siguió y aunque el Monterrey tenía ventaja numérica, el resultado pendía de un hilo pues ambos equipos tuvieron que improvisar jugadores de campo en la portería: por el Jalisco se puso de portero Raúl “Cora” Isiordia (y más tarde fue sustituido por el ex cruz azulino Juan Manuel Alejándrez) y por el Monterrey se puso Francisco “Vikingo” Bertocchi y lo hizo bastante bien. El público admiró los 5 lances que tuvo que hacer Bertocchi durante el partido. El mismo Bertocchi aseguró al final del encuentro que nunca había portereado, que su única experiencia bajo los tres palos blancos se limitaba a las “cascaritas” que hacían en los entrenamientos. Sin embargo esa tarde lo hizo de gran manera y con solvencia resolvió lo poco que le llegó.

                                                    Francisco "Tano" Bertocchi

Mientras Bertocchi se debatía en la portería, sus compañeros (con todo y un “Huesos” Montoya lesionado) seguían atacando. Al minuto 4 del segundo tiempo, Nilo Acuña cobró un tiro libre muy cerrado que el “Cora” Isiordia no pudo sujetar y cayó así el 2-0. La Pandilla siguió atacando y sobreponiéndose a las pésimas decisiones arbitrales que permitieron que el Jalisco tirara cuanta leña quisiera a las piernas de Nilo Acuña y del “Pato” Corbo y que la afición reprochaba gritando a coro: “ratero, ratero”. Ocho minutos después del segundo gol, el mismo Nilo volvió a desbordar por el lado derecho, centró y nuevamente apareció la figura de Corbo quien anotó el 3-0 definitivo. El resto del partido fue una fiesta para la afición. Así terminó aquel partido memorable que por una decisión arbitral provocó una tremenda bronca que pudo haber tenido peores consecuencias. A pesar de ello, la afición rayada nunca olvidará aquel partido en el que Monterrey se impuso no sólo al Jalisco sino al árbitro también y tampoco la afición podrá olvidar que aquella tarde sus tres uruguayos dieron un partido memorable: Corbo anotando dos goles; Nilo, anotando uno y dando el pase para el otro; y Bertocchi, luciendo en la portería por única vez en su paso por La Pandilla del Monterrey.
Así alinearon los equipos:
MONTERREY: José Ledezma; Magdaleno Cano, Guarací Barbosa, Gustavo Peña, Ricardo Díaz; Juan González, Francisco Bertocchi, Luis Montoya; Nilo Acuña, Alfredo “Alacrán” Jiménez y Rubén Romeo Corbo. D. T. Ignacio “Gallo” Jáuregui
JALISCO: Ricardo Romera; Mario Castro, Roberto Díaz, Leal y Barba; Juan Manuel Alejándrez, Guillermo “Didí” González, Victorino, Raúl “Cora” Isiordia, Alcindo Martha da Freitas y Braulio Castro. D.T. Vladislao Cap.

7 comentarios:

  1. Yo estuve ahí....tenía doce años, mi hermano me llevo, y por tradición soy rayado....los Tigres?, no existían,el fútbol lo hizo popular el Monterrey, pues la ciudad era beisbolerA

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    1. RECUERDAS LA CANCION DE LA PANDILLA DEL MONTERREY EN ESE AÑO

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  2. Yo estuve ahí....tenía doce años, mi hermano me llevo, y por tradición soy rayado....los Tigres?, no existían,el fútbol lo hizo popular el Monterrey, pues la ciudad era beisbolerA

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  3. Esos sí eran equipos, hoy los jugadores parecen vedettes

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  4. Ahora conici a Juan González aquí en santa catarina nl

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  5. Yo estuve en ese partido, esos eran jugadores, no vedettes.

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